¿Por qué no son brillantes?

por Andrei Martyanov. En Reminiscencia del Futuro. Publicado originalmente el 1 de abril de 2025. Traducción de Comunidad Saker Latinoamérica

El analista militar ruso Andrei Martyanov, autor de varios libros referenciales sobre doctrina militar moderna, destaca la incompetencia occidental en este ámbito y ensaya explicaciones. Esta incompetencia viene remarcándola desde mucho antes de que la realidad lo demostrara en Ucrania.

Estados Unidos es una nación fracturada (o, para usar la jerga de Huntington, una nación desgarrada) y, ante el precipitado declive (siempre no muy pronunciado) de las capacidades cognitivas de los mejores entre los mejores que produce la “máquina de élite” estadounidense, ya sean políticos o militares, es necesario cuestionar los motivos de esas llamadas “élites”. Volviendo a este artículo (de mierda) del New York Times, Larry escribió un buen artículo sobre él ayer:

Puedo resumir la enorme historia en una frase: Ucrania habría destruido a los débiles, incompetentes rusos si los generales ucranianos hubieran seguido las instrucciones del ejército estadounidense. Si estás buscando una señal de que la guerra en Ucrania está llegando a sus últimas etapas, este artículo es la indicada. Éste es un intento ridículo de tallar la imagen del Pentágono y el Comando Europeo de los Estados Unidos como genios estratégicos y tácticos que podrían haber derrotado a los rusos si esos malditos ucranianos hubieran seguido sus consejos.

Pero he aquí un punto crítico que interesa mucho al Estado Mayor ruso y a las academias militares, donde, como confirma el NYT, la impotencia intelectual del Pentágono será estudiada con asombro durante los próximos años. Aquí está esta frase.

Un jefe de inteligencia europeo recordó que le sorprendió mucho saber hasta qué punto sus homólogos de la OTAN se habían visto involucrados en las operaciones ucranianas. “Ahora son parte de la cadena de muerte (‘Kill Chain’)”, dijo.

Déjame traducírtelo: usando una de muchas definiciones (todas muy similares) definimos la Kill Chain como: Kill Chain es la capacidad de una organización para ejecutar rápidamente y con precisión todos los pasos desde la localización hasta la eliminación de un objetivo enemigo. Representa la competencia esencial en la guerra moderna. En otras palabras, los cretinos del NYT confirmaron lo que los rusos sabían desde el principio: Estados Unidos tenía el mando y control total de las FAU desde arriba hasta abajo. Bueno, además del aspecto moral de la historia de que el ejército estadounidense se destacó principalmente en atacar a civiles e infraestructura civil, la conclusión no solo tiene fundamento sino que es ineludible: el ejército estadounidense sabe muy poco sobre la guerra moderna, especialmente en el campo C2 (comando y control), donde incluso las comunicaciones, computadoras e ISR (Inteligencia, Vigilancia, Reconocimiento. Nota del traductor) modernas no son rival para un oponente mucho más experimentado y tecnológicamente avanzado con una inmensa ventaja en medios cinéticos.

Para aquellos que aún no comprenden la profundidad de esta pérdida para las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (ahora podemos decirlo abiertamente) en 404, quiero recordarles una cosa que ha sido repetida sin parar por los militares rusos: el Ejército ruso nunca perdió la iniciativa operativa. Sin embargo, los generales estadounidenses han estado buscando, como ya es una pauta, en los lugares equivocados para planificar y, como suele suceder, han caído en las minucias tácticas y en la evaluación del campo de batalla basada en las relaciones públicas. El hecho de que también creyeran la propaganda de 404 sobre las bajas también dice todo lo que necesitas saber sobre el Pentágono. Cuando empezaron a sospechar algo, ya era demasiado tarde. Y luego hubo una “contraofensiva”. Fue planeada por los generales estadounidenses y, naturalmente, terminó en una catástrofe para ellos y para esos desafortunados más de 160.000 efectivos militares ucranianos que nunca llegaron ni siquiera a la primera línea de defensa rusa y fueron masacrados en el campo de avanzada (zona de seguridad). Esto es lo que escribí sobre este desastre para la OTAN y, naturalmente, la victoria estratégica para Rusia.

El factor más sorprendente de toda esta situación fue el hecho de no clasificar la llamada “contraofensiva” de las FAU, mientras que sí se clasificó la evaluación que, correctamente, preveía algunos problemas graves para las FAU. Esta evaluación fue definitivamente impulsada por un sentido común militar y una comprensión básica de lo que se llama la Correlación de Fuerzas y Medios (COFM, por sus siglas en inglés). Por supuesto, el problema para Occidente fue que la parte rusa se estaba preparando para convertir esas “deficiencias” en una catástrofe militar inapelable para Ucrania y la administración Biden, que había impulsado esta aventura planificada de manera amateur. Pero incluso esta evaluación “clasificada” —un marcado alejamiento de los pronunciamientos públicos de la administración Biden sobre la vitalidad del ejército ucraniano— debería haber hecho reflexionar seriamente a los planificadores de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Pentágono. Pero no fue así. La razón por la que esto no sucedió radica tanto en la falta de experiencia de los militares estadounidenses en la verdadera guerra moderna del siglo XXI en todos los ámbitos, como en un precipitado declive intelectual de la, totalmente inmersa en su “cámara de eco”, élite de Washington, cuyo aislamiento de la realidad y falta de competencias serias en cualquier asunto de estrategias militares y gobernanza nacional alcanzaron proporciones grotescas y letales tanto para los remanentes de Ucrania como para los propios Estados Unidos.

Puedo desviarme un poco del tema aquí (de nuevo) al describir una dramática diferencia cultural e institucional entre el “modo” de guerra estadounidense y el ruso, pero esa es sólo parte del problema: el problema es la incompetencia de las élites estadounidenses, que son producto de una historia completamente inventada y de una visión frágil e insegura de sí mismas. Estados Unidos no es la “mejor fuerza de combate” y nunca lo ha sido y por eso, como señaló astutamente Michael Brenner:

El americanismo proporciona una Teoría de Campo Unificada de la autoidentidad, de las instituciones colectivas y del significado perdurable de la República. Cuando se percibe que un elemento está en peligro, la integridad de todo el edificio se vuelve vulnerable. En el pasado, la mitología estadounidense dinamizó al país de maneras que lo ayudaron a prosperar. Hoy en día, es un alucinógeno peligroso que atrapa a los estadounidenses en una distorsión del tiempo cada vez más alejada de la realidad. Hay un reflejo atenuado de esta tensa condición en la evidente verdad de que los estadounidenses se han convertido en un pueblo inseguro. Están cada vez más ansiosos por saber quiénes son, cuánto valen y cómo será su vida en el futuro.

Al involucrarse con 404 y tratar de destruir a Rusia, los EE.UU. y sus chihuahuas de la OTAN europea derrumbaron este edificio y expusieron una estructura bastante poco impresionante que se convenció de que puede luchar y ganar una guerra convencional contra la superpotencia militar de Rusia, que ha sido una superpotencia por más tiempo del que Estados Unidos existe como nación. Unos pocos hombres buenos (y competentes) no pueden arreglar el mecanismo que estuvo roto durante décadas y la Operación Militar Especial lo confirmó plenamente. Sin embargo, el NYT nos dio una amplia confirmación de que Estados Unidos manejó todo el asunto desde un punto de vista militar, y esta es una admisión crítica. O como dicen en la calle: FAFO (“Fuck Around and Find Out”, expresión informal que significa algo así como “seguí jodiendo y vas a ver a dónde te lleva”. Nota del traductor). Te agradezco, NYT, por no ser brillante y exponer, accidentalmente, la verdad.

Be First to Comment

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.